martes, 23 de junio de 2020

La Federación Internacional de Robótica cifra en más de 400.000 los robots industriales instalados en un año

En 2018, las instalaciones de robots industriales en todo el mundo aumentaron un 6% hasta 422.271 unidades, por un valor de 16.500 millones de dólares (sin software ni periféricos). El stock operativo de robots se calculó en 2.439.543 unidades (+15%).
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2018 fue un año de récord mundial en lo que a inversión en robots industriales se refiere, según el último estudio de la International Federation of Robotics (IFR), y cuyas cifras fueron una sorpresa porque las principales industrias de clientes, automotriz y eléctrica/electrónica, tuvieron un año difícil y dos de los principales destinos, China y Norteamérica, han estado protagonizando un conflicto comercial, extendiendo la incertidumbre a la economía global.
No obstante, la industria del automóvil sigue siendo la principal industria cliente, con un 30% del total de instalaciones, por delante de la eléctrica/electrónica (25%), el metal y la maquinaria (10%), los plásticos y los productos químicos (5%) y los alimentos y bebidas (3%), teniendo en cuenta que para el 19% de los robots no hay información sobre la industria cliente.
Desde 2010, la demanda de robots industriales ha aumentado considerablemente debido a la continua tendencia hacia la automatización y las continuas innovaciones técnicas en los robots industriales. De 2013 a 2018, las instalaciones anuales aumentaron un 19% de media anual (TAMI). Entre 2005 y 2008, el promedio anual de robots vendidos fue de 115.000 unidades, antes de que la crisis económica y financiera mundial provocara que las instalaciones de robots se redujeran a sólo 60.000 unidades en 2009 y se pospusieran muchas inversiones. En 2010, las inversiones dejaron un margen de maniobra y llevaron las instalaciones de robots a 120.000 unidades. Hasta 2015, las instalaciones anuales se habían más que duplicado hasta alcanzar casi 254.000 unidades. En 2016, se superó la marca de 300.000 instalaciones al año y en 2017, las instalaciones se elevaron a casi 400.000 unidades.
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Las industrias de la automoción, la electrónica y el sector metalmecánico lideran las instalaciones.

Europa y América crecen con fuerza mientras que Asia se estanca

Asia (incluyendo Australia y Nueva Zelanda) es el mercado de robots industriales más grande del mundo, aunque el crecimiento se ralentizó sustancialmente en 2018. En 2018 se instalaron un total de 283.080 unidades, sólo un 1% más que el año anterior, pero con un nuevo pico por sexto año consecutivo. Dos de cada tres robots (67%) desplegados en 2018 se instalaron en Asia. De 2013 a 2018, las instalaciones anuales de robots aumentaron un 23% de media anual.
Sin embargo, 2018 revela un panorama diferenciado para los tres mayores mercados asiáticos: las instalaciones en China (154.032 unidades; -1%) y la República de Corea (37.807 unidades; -5%) disminuyeron, mientras que las instalaciones en Japón (55.240 unidades; +21%) aumentaron considerablemente.
Por otra parte, las instalaciones de robots en el segundo mercado más grande, Europa, aumentaron un 14% hasta alcanzar las 75.560 unidades, un nuevo máximo por sexto año consecutivo. La tasa media de crecimiento anual de 2013 a 2018 es del 12%. La tasa de crecimiento fue aún más alta en las Américas: En 2018 se instalaron unos 55.212 robots. Esto es un 20% más que el año anterior y —como en Asia y Europa— representa un nuevo pico por sexto año consecutivo. La tasa media de crecimiento anual desde 2013 es del 13%.
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Asia, la región motor del crecimiento.

74% de las instalaciones de robots en cinco países

Existen cinco mercados principales para los robots industriales: China, Estados Unidos, Japón, República de Corea y Alemania. Estos países representan el 74% de las instalaciones de robots en el mundo. China ha sido el mayor mercado de robots industriales del mundo desde 2013 y representó el 36% del total de instalaciones en 2017 y 2018. En 2018 se instalaron 154.032 unidades. Esto es un 1% menos que en 2017 (156.176 unidades), pero todavía más que el número de robots instalados en Europa y América juntas (130.772 unidades).
En 2018, las instalaciones de robots en Japón aumentaron un 21% hasta alcanzar las 55.240 unidades (un nuevo pico). La tasa media de crecimiento anual del 17% desde 2013 es notable para un país que ya tiene un alto nivel de automatización en la producción industrial. Para más detalles, véase el capítulo 3.3.4. Por octavo año consecutivo, las instalaciones de robots en Estados Unidos alcanzaron un nuevo nivel máximo (40.373 unidades; +22%). Desde 2010, la automatización de los procesos de producción en todas las industrias manufactureras del país ha sido una tendencia constante. En cuanto a las instalaciones anuales, los Estados Unidos ocuparon el tercer lugar con respecto a la República de Corea en 2018.
Por su parte, en la República de Corea, las instalaciones anuales de robots han ido disminuyendo desde que alcanzaron un nivel máximo de 41.373 unidades en 2016. En 2018, se instalaron 37.807 unidades (-5%). Las cifras de instalación para este país dependen en gran medida de la industria electrónica, que tuvo un año difícil en 2018. Sin embargo, las instalaciones han aumentado un 12% de media anual desde 2013. Para más detalles, véase el capítulo 3.3.5. Alemania es el quinto mercado de robots más grande del mundo. En 2018, el número de robots instalados aumentó en un 26% hasta alcanzar un nuevo pico de 26.723 unidades. Las cifras de instalación en este país están impulsadas principalmente por la industria automotriz.
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Los robots industriales colaborativos, cobots, siguen siendo una oportunidad de mercado.

Instalaciones robotizadas fijas en la industria del automóvil

La industria del automóvil es el cliente más importante de los robots industriales. Casi el 30% de todas las instalaciones de robots industriales tienen lugar en esta industria. Después de un 2017 muy fuerte, con un aumento del 21% en las instalaciones hasta 123.439 unidades, este nivel se mantuvo en 2018. De hecho, un ligero aumento del 2% supuso un nuevo nivel máximo de 125.581 instalaciones de robots. De 2013 a 2018, las instalaciones anuales en la industria del automóvil aumentaron un 13% de media cada año (TAMI). Tras la crisis económica de 2008/2009, los fabricantes de automóviles comenzaron a reestructurar sus negocios. Desde 2010, las inversiones en nuevas capacidades de producción en los mercados emergentes y en la modernización de la producción en los principales países productores de automóviles han impulsado la demanda de robots. El uso de nuevos materiales, el desarrollo de sistemas de propulsión energéticamente eficientes y la alta competencia en todos los principales mercados automovilísticos impulsaron la demanda de inversiones a pesar del exceso de capacidad existente. Los proveedores de componentes de automoción se vieron muy afectados por la reestructuración de la industria del automóvil tras la crisis económica de 2009. Necesitaban seguir el ejemplo después de que los proveedores de vehículos de motor empezaran a llevar a cabo sus propios planes de inversión. Por lo tanto, el suministro de robots a los proveedores de piezas de automoción no cobró impulso hasta 2011. En el informe la IFR apunta que, debido a las mejoras en la presentación de informes, a partir de 2018, la mayoría de las unidades asignadas anteriormente a la clase industrial IFR 299 ‘automoción no especificada’ podrían asignarse a una clase industrial más específica o, al menos, a la clase 2999: ‘piezas y accesorios no especificados’.
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Casi el 30% de todas las instalaciones de robots industriales son para la industria del automóvil.
Por otro lado, las instalaciones de robots en la industria eléctrica/electrónica (incluyendo ordenadores y equipos, radio, televisión y dispositivos de comunicación, equipos médicos, instrumentos de precisión y ópticos) también han aumentado, en este caso un 24% de media cada año desde 2013. En 2017, representaban el 31% del total de instalaciones y estaban a punto de sustituir a la industria del automóvil como la industria de clientes más importante. Sin embargo, en 2018, la demanda mundial de dispositivos y componentes electrónicos disminuyó sustancialmente. Esta industria de clientes es probablemente la más afectada por la crisis comercial entre China y Estados Unidos, ya que los países asiáticos son punteros en la fabricación de productos y componentes electrónicos. Las instalaciones de robots en esta industria disminuyeron un 14% desde su nivel máximo de 121.955 unidades en 2017 a 105.153 unidades en 2018.

La automatización de la producción sigue aumentando

En 2018, la densidad media de robots en la industria manufacturera era de 99 robots por cada 10.000 empleados, teniendo en cuenta que este promedio global sólo incluye a aquellos países que tienen un stock operativo relevante y que, por lo tanto, está sobreestimada, ya que se excluyen sistemáticamente los países con baja densidad de robots. Lo mismo ocurre con las siguientes cifras: Europa es la región con mayor densidad de robots, con un valor medio de 114 unidades. En América, el valor es de 99 unidades y en Asia/Australia de 91 unidades. Impulsada por el gran volumen de instalaciones de robots en los últimos años, Asia tiene la mayor tasa de crecimiento de densidad de robots y está a punto de alcanzar a las Américas. Entre 2013 y 2018, la tasa media anual de crecimiento de la densidad de robots en Asia fue del 16%, en América del 9% y en Europa del 6%.
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El informe refleja unas previsiones a medio plazo optimistas.
Pronóstico: 2019 - 2022
Ventas anuales de robots industriales en todo el mundo:
  • 2019: 420.870 unidades, 0% en comparación con 2018
  • 2022: 583.520 unidades, + 12% anual de media de 2020 a 2022

Europa, a la vanguardia de la robótica

La robótica influye en todos los aspectos del trabajo y el hogar. Esta disciplina tiene el potencial de transformar positivamente la vida y el trabajo, elevar los niveles de eficiencia y seguridad, y proporcionar mejores niveles de servicio. Además, la robótica se convertirá en la tecnología que sustente toda una nueva generación de dispositivos autónomos y artefactos cognitivos que, a través de sus capacidades de aprendizaje, interactúan a la perfección con el mundo que les rodea, y por lo tanto, proporcionarán el eslabón perdido entre el mundo digital y físico, según datos del proyecto europeo Sparc.

por Javier García
La robótica es ya el principal motor de competitividad y flexibilidad en las industrias de fabricación a gran escala. Sin robótica muchas de las industrias manufactureras de éxito de Europa no serían capaces de competir en sus actuales localizaciones europeas. Estas industrias robóticas además fomentan el empleo. La robótica se está volviendo cada vez más importante para las industrias de fabricación de menor tamaño pero que son fundamentales para mantener la capacidad de producción y el empleo en Europa.
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Mapa de robótica en Europa.
Por la misma razón, la robótica ganará peso en las industrias no manufactureras, como la agricultura, el transporte, la salud, la seguridad y los servicios públicos. El crecimiento en estas áreas durante la próxima década será mucho más intenso. Se espera que los robots de servicio utilizados en áreas no manufactureras se conviertan en la mayor área de las ventas mundiales de robots.
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Laboratorio de almacenamiento de energía para robótica de Bristol.
Europa parte de una posición fuerte en el campo de la robótica, con un 32% de los actuales mercados internacionales. La robótica industrial tiene alrededor de un tercio del mercado mundial, mientras que en el mercado de robots de servicios profesionales más pequeños, los fabricantes europeos producen el 63% de los robots no militares. La posición europea en el mercado de robots de servicio representa una cuota de mercado del 14% y, debido a su tamaño actual, este también es un área de actividad económica mucho más pequeña en Europa que las otras dos áreas.
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Estimación de los desarrollos del mercado de robótica en el mundo, así como cuotas de mercado. Fuente: http://sparc-robotics.eu/.
En lo que hace referencia a la robótica en el campo científico, Europa también goza de una fuerte posición en el panorama internacional. Europa es particularmente fuerte en tecnologías como los robots de cooperativos y la inteligencia ambiental; interfaces basadas en hombre-máquina, basadas en el habla o habilidades hápticas, seguridad, de accionamiento (sin engranajes); pinzas y manos; locomoción (sin locomoción bípeda); ciencias de los materiales e ingeniería; navegación y prevención de colisiones; el movimiento y la tarea de planificación; control de armas y vehículos; aprendizaje; modelado de control (cinemática y dinámica), la biomimética, la biónica y la cibernética.
En lo relativo a las ciencias sociales, el uso de la robótica en la sociedad plantea muchas cuestiones éticas y sociales, además de las legales. Europa ha conseguido llevar el debate a nivel mundial en este campo y es importante que las investigaciones éticas, legales y sociales (ELS) estén a la vanguardia de las consideraciones relativas a la implantación y el uso de la robótica en la sociedad europea en su conjunto.

La necesidad de una acción europea

En un entorno competitivo a nivel mundial, Europa no sólo compite con las economías de bajos salarios, sino también economías altamente automatizadas y a medida que la década vaya transcurriendo, el uso de la robótica aumentará en todo el mundo. En la batalla de la competitividad, la productividad y la sostenibilidad, el liderazgo en la tecnología de la robótica será la clave diferenciadora.
Los mercados de la robótica están evolucionando rápidamente y este campo será una fuente clave de ventaja competitiva, un forma de afrontar los retos sociales y un camino para resaltar en la ciencia. Para mantener y consolidar su posición, Europa debe adoptar medidas concertadas. Se requiere una acción a nivel europeo para aprovechar las fortalezas regionales y nacionales en las competencias de la robótica y la masa crítica, en particular con respecto a la eficacia de las cadenas de suministro que serán vitales para la entrega de productos y servicios rentables.

Historias de éxito de la robótica europea

Europa cuenta con muchas historias de éxito en el campo de las robótica: desde el sector de los robots industriales, que era y sigue siendo la columna vertebral de la automatización, de robots de servicios profesionales en la agricultura, la logística, soluciones bajo el agua, en el aire, suministro, mantenimiento, inspección, manipulación, y muchos otros puestos de trabajo para mejorar la productividad, la seguridad, la seguridad y la salud.

Algunos de los ejemplos de éxito europeos

Para la investigación, la enseñanza y el desarrollo de aplicaciones para la fábrica del futuro, se ha creado youBot KUKA. Una plataforma móvil omnidireccional a pequeña escala con un brazo de robot de cinco ejes y una pinza de dos dedos montada en la parte superior, en un rango de carga útil de 20 kg para la plataforma y 0,5 kg para la pinza. El youBot se dirige principalmente las instituciones de investigación y universidades que pueden desarrollar y aplicar fácilmente sus propias ideas, gracias a sus interfaces abiertos y código abierto.
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KUKA youbot. Foto: KUKA Laboratories GmbH.

Sparc, el mayor proyecto de robótica del mundo en manos de Europa

El proyecto Sparc está considerado como el mayor programa civil del mundo en materia de investigación robótica. En él participa la Comisión Europea, 180 empresas y organismos de investigación agrupados bajo el paraguas de euRobotics. Esta iniciativa, bautizada como Sparc, supone uno de los mayores esfuerzos de la política industrial de la Unión Europea para reforzar la posición del continente en el mercado de la robótica mundial. Esta previsto que mueva en 2020 unos 60.000 millones al año (de los cuales un 42% podría llegar a estar en manos europeas). Es decir, crearía de paso más de 240.000 puestos de trabajo en Europa. Para lograr estos objetivos, la Comisión Europea invertirá a lo largo de estos seis años 700 millones de euros y el sector privado 2.100 millones.
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Proyecto Sparc.
Entre los miembros españoles de euRobotics colabora el Instituto Tecnológico de Aragón, la Asociación de Investigación Metalúrgica del Noroeste, el Grupo Tecnalia, la Fundación Cartif. Además, también cuenta con las Universidades de Málaga, Zaragoza, País Vasco, Jaime I, Politécnica de Cataluña, Politécnica de Madrid, Sevilla y Miguel Hernández. La asociación euRobotics es, a su vez, heredera de las iniciativas Europ (Plataforma Tecnológica Europea de Robótica) y Euron (Red de Europea de Investigación Robótica).

Vehículos eléctricos inteligentes

Se espera que los vehículos eléctricos representen la movilidad sostenible en los próximos años, pero la tecnología actual tiene limitaciones importantes, como reducidos campos de prácticas y unos largos tiempos de carga. Por estos motivos, los coches eléctricos de hoy en día aún no son una alternativa realista a los vehículos de propulsión convencional cuando hablamos de viajes de larga distancia. Por ello, los científicos están desarrollando nuevos enfoques que no sólo combinan viajes a corta o larga distancia, sino también diferentes métodos de transporte públicos y privados.
Uno de esos conceptos es el que se está desarrollando un equipo de investigadores de ETH Zurich y las universidades de Braunschweig, Oxford, y Parma, en colaboración con las empresas Bosch y Volkswagen AG. Su proyecto financiado por la UE se llama V-Charge, que significa “el servicio de aparcacoches y de carga”, y que pretende lograr que los viajeros realicen recorridos interurbanos utilizando una red de transporte de larga distancia bien desarrollado y luego cambien a vehículos eléctricos para los últimos kilómetros desde la estación de tren hasta su casa. Para apoyar esta iniciativa, los investigadores están desarrollando aparcamientos V Charge, donde los vehículos eléctricos totalmente automatizados serán capaces de ir a las estaciones o plazas de aparcamientos de carga. Los viajeros simplemente deben utilizar una aplicación de teléfono inteligente para enviar su vehículo a que se cargue automáticamente. Una vez que esté completamente cargado, se pueden llamar con la misma facilidad a través de la aplicación de móvil.
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Este prototipo se aparca de forma autónoma. (Foto: V-Charge).

Robots para microscopios

Cuando los objetos se vuelven demasiado pequeños para que la mano humana pueda manipularlos, los robots entran en juego para ayudar al operador. El nuevo desarrollo se llama miBot y ayuda a los científicos e ingenieros de los más famosos centros de investigación de todo el mundo a llevar fácilmente a cabo caracterizaciones precisas de objetos de sólo unos pocos nanómetros de tamaño. MiBot puede mover una herramienta en cuatro direcciones durante varios milímetros con una resolución de hasta la mitad de un nanómetro.
MiBot puede mover varias herramientas: sondas eléctricas, pinzas, pipetas, fibras ópticas, sensores, etc. Esta versatilidad hace que este instrumento de gama alta pueda utilizarse para múltiples necesidades. Con 4 grados de libertad en un cuerpo compacto y ultra ligero, el miBot es un posicionador basado en única pieza. A diferencia de un manipulador tradicional, el miBot es un robot móvil. Como no tiene tornillos de montaje, el miBot puede colocarse en a mano y de forma natural se adapta a los cambios de tamaño y geometría de la muestra. miBot se mueve a lo largo de sus ejes naturales; sin movimiento de rotación y de traslación acoplados. Esto hace que su control sea muy intuitivo y cualquier laboratorio tan sólo necesitará unos pocos minutos de entrenamiento antes de empezar a obtener resultados.
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Robots en micro y nano escala.

Un robot humanoide de lo más real

ICub es un robot humanoide que se asemeja un niño de cuatro años. Está disponible como una plataforma de sistema abierto, según la licencia GPL. iCub fue originalmente diseñado por un consorcio de 11 socios guiados por el Istituto Italiano di Tecnologia (con sede en Génova, Italia), con una experiencia y conocimiento que va desde la ingeniería a la neurofisiología y la psicología del desarrollo, dentro del Proyecto Integrado RobotCub financiado por la Comisión Europea a través de sus Sistemas Cognitivos y la Unidad de Robótica.
ICub puede estar de pie, caminar, gatear a cuatro patas y sentarse. Sus manos permiten la manipulación diestra y su cabeza y los ojos están totalmente articulados. Tiene capacidades visuales, vestibulares, auditivas, y táctiles.
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ICub saludando con la mano. (Foto: Istituto Italiano di Tecnologia)

Carretilla elevadora automática: logística inteligente

Durante 80 años, el Grupo Stöcklin con sede en Suiza ha ofrecido soluciones logísticas inteligentes que satisfacen los requisitos más exigentes. Sus 500 empleados asesoran a los clientes en todo el mundo. Ahora, gracias a BlueBotics ANT Lite +, la nueva navegación autónoma para la localización y control, Stöcklin ha creado su primera carretilla elevadora automática. Apenas unos meses después de su debut mundial en LogiMAT Stuttgart, ANT Lite + se está convirtiendo en una característica estándar de los transportadores terrestres automatizados. Como colaboración de Stöcklin con BlueBotics, se ha logrado una instalación rápida, sencilla localización y control óptimo del vehículo a un precio competitivo.
El sistema de localización ANT no requiere infraestructura adicional, como cables inductivos o marcado en el suelo, se consigue una precisión de ± 1 cm y velocidades de más de 2,0 m/s. Para la localización, el sistema toma los datos de su sensor láser de seguridad, fija la posición del vehículo en su entorno y los informes de las coordenadas al ordenador de a bordo. El sistema se puede incorporar fácilmente en cualquier tipo de vehículo automatizado y también se puede instalar en carretillas elevadoras manuales para los propósitos de seguimiento de la flota.
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BlueBotics ANT Lite+, nueva navegación autónoma para la localización y control se integra en la carretilla elevadora de Stöcklin (Foto: BlueBotics SA).

Robots de inspección en el mar del Norte

La firma Subsea 7 es uno de las firmas experta en soluciones de ingeniería, fabricación y servicios a la industria offshore. Subsea 7 ofrece soluciones técnicas para permitir la entrega de proyectos complejos en las profundidades del agua.
El vehículo de inspección autónoma (AIV) Subsea7 es un robot que funciona bajo el agua y se encuentra disponible en el mercado y trabaja en el campo de mantenimiento de compañías petrolíferas. El vehículo inspecciona de forma autónoma elevadores, colectores y bocas de pozo en aguas profundas.
La historia de éxito del AIV Subsea 7 comenzó con una serie de programas financiados por la UE, principalmente en la década de 2000 (Alive, Swimmer, AutoTracker, Amason). A diferencia de muchos otros prototipos en programas de la UE, AIV se utilizó en alta mar para conseguir operaciones fiables por operadores con poca experiencia. El trabajo fue comercializado por la Universidad Heriot-Watt Universidad de Edimburgo y la concesión de licencias fue para SeeByte Ltd / Inc, una empresa especializada en software inteligente para vehículos submarinos. La idea era disminuir las exigencias impuestas a los operadores.

Robots aéreos para la sociedad

La robótica aérea podría ser la única solución para llegar a lugares inaccesibles para tomar imágenes y recoger información de los desastres naturales, protección del medio ambiente o en el mantenimiento de los servicios públicos y las plantas sin detener la producción, ahorrando así millones de euros.
Los robots aéreos pueden trabajar individualmente o en equipos como en el proyecto del 5PM Comets, de 2002 a 2005, donde se demostró la cooperación de múltiples vehículos aéreos no tripulados de forma experimental, por primera vez en Europa, en aplicaciones tales como la detección y monitoreo de forma autónoma de los incendios forestales. En este caso los helicópteros robóticos volaron cerca del fuego y de esta forma se consigue calcular automáticamente la posición frente fuego, la velocidad de propagación y la altura de las llamas, al mismo tiempo que una aeronave, volando más alto, realizan mapas de terreno y funcionan como fuente de información a la estación de control en tierra.
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El vehículo de inspección autónoma (AIV) Subsea 7 (Foto: Heriot-Watt University)
Comets, Aware y Arcas son tres proyectos dirigidos por la Universidad de Sevilla y Fada-Catec. Estos proyectos generaron resultados aplicados a la industria y se aplican, por ejemplo, a la agricultura, a la inspección industrial y monitoreo, tales como la inspección de aerogeneradores, y para protección del medio ambiente incluyendo el monitoreo de la fauna y flora en el parque natural de Doñana, la implementación de nodos de redes de sensores inalámbricos de los aviones no tripulados y de seguimiento de los animales de aire con etiquetas

Mano robótica que agarra cualquier objeto

Shadow Dextrous Hand es una mano robótica que alcanza niveles de similitud con los humanos sorprendentes. Se trata de un robot que ofrece 24 movimientos, que reproduce lo más fielmente posible a la cinemática y la destreza de la mano humana. Dentro de la mano se encuentran sensores ultra sensibles al tacto, sensores de posición para cada articulación y un sistema de control extensible, todos construidos en la plataforma ROS de código abierto.
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Mano robótica.
Hasta el momento se ha utilizado para una amplia gama de aplicaciones en investigación robótica europea, incluyendo agarre, manipulación, control de calidad industrial, y manejo de materiales peligrosos.
La mano es fruto de diez años de desarrollo e investigación. Este desarrollo ha sido apoyado en parte por una serie de proyectos europeos importantes como Handle IP, the Taco STReP, y diversos experimentos Echord. La Nasa o la Agencia Espacial se encuentran entre sus clientes, así como importantes universidades de todo el mundo.

Colaboración entre robot y operario

La necesidad de una producción flexible y ágil es habitual en la industria de la electrónica de consumo, pero lo es también cada vez más en otros sectores del mercado. Para cumplir estos objetivos, ABB ha desarrollado un concepto de robot de montaje de brazo dual, denominado ABB Dual-Arm Concept Robot (DACR), que también incluye pinzas flexibles, cámara que ubica las piezas y un controlador de alta gama.
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Robot y human compartiendo tareas y espacio de trabajo. Foto: ABB AG.
El nuevo concepto de robot fue creado en respuesta a las demandas de los clientes de ABB Robotics para desarrollar soluciones robóticas para entornos de fabricación en los que los humanos y los robots fuesen capaces de trabajar juntos sin problemas. Este robot de 14-ejes, de doble brazo, es la salida inicial de la iniciativa de ABB Corporate Research para industrias que requieren soluciones nuevas e innovadoras para sus operaciones de montaje.
El robot es compacto y puede adaptarse a espacios ergonómicamente diseñados para los operarios. Esto permite que el robot pueda intercambiarse fácilmente con un operario cuando la fabricación cambia o se requiere un nuevo diseño. El concepto de robot es una configuración de doble brazo portátil con un controlador integrado. Esto le permite ser transportado fácilmente y se monta en estaciones de trabajo con requisitos mínimos de instalación.

sábado, 4 de mayo de 2019

Las Nuevas Tecnologías al servicio de la discapacidad

Según se desprende del IV Informe Tecnología y Discapacidad, elaborado por la Fundación Adecco y Keysight, la contratación de personas con discapacidad está registrando un crecimiento imparable. De hecho, el año pasado alcanzó su máximo histórico: 82.977 contratos, un 19% más que el año anterior, cuando se registró la cifra de 69.648.

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En este incremento de contrataciones son muchos los factores que han influido, principalmente un cambio de mentalidad por parte de las empresas y de las propias personas con discapacidad. Las nuevas generaciones se plantean un futuro profesional en el que puedan trabajar, rompiendo la anacrónica tradición que relaciona a la persona con discapacidad con la inactividad y la dependencia.
Sin embargo, la Revolución Tecnológica también ha podido influir en este incremento de las contrataciones. En efecto, la irrupción de las Nuevas Tecnologías y adaptaciones tecnológicas, permiten a las personas con discapacidad desempeñar puestos de trabajo en los que hace años estaban prácticamente excluidos. Estas adaptaciones mitigan las dificultades derivadas de la movilidad, la audición o la visión reducidas, posibilitando que las personas con discapacidad utilicen su potencial cognitivo en el ámbito laboral
Nos referimos, por ejemplo, a los siguientes productos:
  • Para personas con discapacidad física: mesas regulables en altura, teclados con cobertores o teclas de gran tamaño que impiden pulsaciones accidentales, ratones virtuales o ergonómicos, etc.
  • Para personas con discapacidad visual: pantallas de gran formato, lectores de pantalla, impresoras de braile, magnificadores o lupas aumentativas, etc.
  • Para personas con discapacidad auditiva: intérpretes de lengua de signos, emisoras de frecuencia modulada, prótesis auditivas, etc.
  • Para personas con discapacidad intelectual la variedad es menor. Si bien en los últimos años hemos visto surgir las páginas de lectura fácil (con lenguaje sencillo y claro, de forma que puedan ser entendidos por todos) o las Apps basadas en pictogramas intuitivos, la oferta es aún muy residual.

Del total de encuestados con empleo, más la mitad (un 53%) asegura que este tipo de adaptaciones facilitan en gran medida las tareas que su puesto de trabajo requiere, permitiéndoles ser autónomos en sus tareas. Frente a éstos, existe un 47% que no utiliza este tipo de tecnologías en su entorno laboral, aunque en algunos casos sí tecnologías convencionales.

La tecnología al servicio de la calidad de vida

Además del plano laboral, resulta muy importante el papel que han desempeñado las Nuevas Tecnologías para reducir las situaciones de dependencia e incrementar la autonomía de las personas con discapacidad.
Según los datos que se arrojan de la presente encuesta, las Nuevas Tecnologías han mejorado la calidad de vida integral de 6 de cada 10 personas con discapacidad. A continuación reflejamos algunos ejemplos de respuestas que demuestran cómo las tecnologías han influido en un incremento de la calidad de vida de los encuestados:
  • El hecho de poder comunicarme con personas con mi misma discapacidad desde el otro lado del mundo, intercambiando experiencias y encontrando nuevos recursos.
  • A través del whatsapp puedo comunicarme de forma escrita e instantánea con mi familia. Éste es un avance importante, pues antes no podíamos hablar por teléfono por lengua de signos.
  • Gracias al teléfono, salgo a la calle con menos miedo: si me pasa algo, sólo tengo que dar a un botón y llamar.
  • Las Apps del Smartphone me permiten adaptarme mejor al entorno social, por ejemplo localizando rutas de ocio adaptado.
  • Internet me permite tener al alcance de la mano herramientas para sobrellevar mis dificultades, y todo a través del móvil, sin necesidad de ordenador.

Incremento de oportunidades VS brecha tecnológica


Las Nuevas Tecnologías ponen sobre la mesa una llamativa dicotomía: por un lado, suponen un importante estímulo para que las personas con discapacidad puedan mejorar su calidad de vida y acceso al empleo. Por otra parte, pueden intensificar la desigualdad si no se actúa sobre algunos ejes estratégicos: formación, adaptación, diseño, asequibilidad, etc.
Así, un 55% sigue encontrando barreras para utilizar las herramientas tecnológicas convencionales. Esto quiere decir que, si bien las adaptaciones tecnológicas están suponiendo un gran avance, aún no son suficientes para cubrir todas las necesidades específicas de las personas con discapacidad.
La mayor parte de estas barreras son de índole económico (22%). Recordemos que las personas con discapacidad presentan unas tasas de pobreza superiores a la media. La ONU alertaba, recientemente, que el 80% de las personas con discapacidad en el mundo viven bajo el umbral de la pobreza. En España, el 65% de las familias con miembros con discapacidad afirma llegar con dificultad a fin de mes. Esta circunstancia, en ocasiones, les impide adquirir  los dispositivos tecnológicos que hoy consideramos convencionales: televisión, ordenador con internet, Tableta, libro electrónico, etc…
Además, un 19% ha hecho alusión a las barreras de tipo formativo: a pesar de contar con nivel adquisitivo, este porcentaje desconoce el modo de utilizar estas herramientas, pues no ha tenido ocasión de recibir formación para el manejo de las mismas. Por último, un 14% destaca barreras de accesibilidad. Es decir, aun contando con recursos económicos y con conocimiento para usar estas herramientas, no puede interactuar con ellas porque no están adaptadas a las circunstancias personales derivadas de su discapacidad.
Tecnología y Discapacidad
Tecnología y Discapacidad- Fundación Adecco y Agilent
Tecnología y Discapacidad- Fundación Adecco y Agilent

Irene Gil
irenegilromero@gmail.com
Periodista. 9 años dedicada a la Comunicación corporativa, profundizando en la situación social y laboral de las personas que lo tienen más difícil.

Biotecnología ¿hacia el fin de la discapacidad?

Biotecnología: ¿hacia el fin de la discapacidad?


La Biotecnología implica un saber multidisciplinario. Se trata de la aplicación tecnológica que utiliza sistemas biológicos y organismos vivos aplicados para producir modificaciones en productos o procesos ya existentes. Entre sus aplicaciones, las ramas de la alimentación y de la salud comienzan a producir resultados impactantes y la proyección de las investigaciones actuales indica que en un plazo relativamente breve será posible utilizarla para combatir diversas dolencias y discapacidades, incluidas las de origen genético.

Desde que el hombre es tal busca mejorar las condiciones de su existencia, en una lucha constante contra enfermedades y fallas o defectos de todo tipo que dificultan su pleno desarrollo, al tiempo que intenta prolongar la vida.

Desde los inicios de su aparición y hasta el siglo XIX, las expectativas de sobrevida se mantuvieron entre 20 y 30 años. A partir de entonces se amplió el rango a 30-40. En el siglo pasado fue creciendo, para ubicarse entre 50 y 65. En la actualidad, el promedio mundial ronda los 68 años.
Ello se debe a una multiplicidad de factores, entre los que los avances en medicina, la invención del microscopio y la aparición de un mundo de agentes patógenos desconocidos hasta entonces, el descubrimiento de las vacunas, los antibióticos y el mapeo del genoma humano son algunos de los hitos importantes que permitieron extender la supervivencia, al permitir identificar y combatir causas y efectos de morbilidad.
La Biotecnología es uno de los más recientes de ellos, con aplicación actual y con un potencial futuro inconmensurable.

La Biotecnología y sus aplicaciones
Como su nombre lo indica, se trata de la tecnología basada en la biología. En ella intervienen otras disciplinas, tales como bioquímica, genética, virología, agronomía, ingeniería, física, química, medicina y veterinaria, por citar algunas.
Las primeras experiencias en este campo respecto de la salud son las vacunas, cuyo impulsor fue el médico inglés Edward Jenner (1749-1823), descubridor de la vacuna antivariólica a comienzos del siglo XIX, paso inicial para terminar con la viruela, epidémica por entonces, erradicada hacia 1980.
Pero desde muchísimo tiempo antes comenzaron la experimentaciones en genética en relación con los cultivos, buscando las simientes más apropiadas o las de mejor rendimiento para cada zona. Otro tanto se hizo en veterinaria, cruzando animales de la misma especie para obtener la mayor pureza, cuyos ejemplos más conocidos son los realizados con el ganado bovino y con los caninos.
Según el Convenio sobre Diversidad Biológica de 1992, se define Biotecnología como "toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos".
En la actualidad, son varias las ramas de actividad que utilizan esta tecnología de la vida, sobre todo en lo que respecta a nutrición y salud.
Respecto de la primera, todos los seres necesitan de energía para poder desarrollar sus tareas. Los humanos, a diferencia de otros menos complejos que sintetizan en su interior los nutrientes a partir de sustancias simples, requieren el consumo de sustancias ya elaboradas, por lo cual se alimentan de vegetales y animales que ya las traen sintetizadas (proteínas, lípidos, glúcidos y ácidos nucleicos).
Si bien abundantes durante la mayor parte de la historia humana, el doble efecto de la expansión demográfica junto con una mayor longevidad y los efectos degradantes del medio ambiente producto de la industrialización llevaron a una encrucijada aun hoy sin resolver: ¿cómo aumentar la producción de alimentos sin continuar dañando a la naturaleza? Es decir, ¿cómo alimentar a un número creciente de personas sin arrasar con la biodiversidad natural?
Como alternativa a la deforestación y a la extinción de animales y plantas, la Biotecnología aparece como una solución plausible.
Apuntábamos que desde tiempos inmemoriales el hombre buscó mejorar sus cultivos. De la comprobación empírica de que determinada variedad era más adecuada para ciertas condiciones a los rudimentos de la genética, se realizó una mutación de ciertas plantas con un altísimo componente de azar en los resultados, puesto que no era posible controlar todos los cambios introducidos. En la actualidad, los procesos y las consecuencias son mucho más controlables.
Ello se debe a que mientras que antaño se combinaban dos cadenas completas, hoy en día solo se transfieren unos pocos genes, aquellos que aseguren que se adicionarán a los organismos las características deseadas.
Además de cultivos que requieren menos espacio, que rinden más, que mejoran sabor, color, digestibilidad o textura, se incorporan otros elementos que potencian el valor alimentario de ciertos vegetales.
Uno de los casos emblemáticos a este respecto es el del denominado “arroz dorado”. Esta variedad incluye beta-caroteno, que favorece la producción de vitamina A, la que, entre otras funciones (formación y crecimiento de las células epiteliales, ayuda a formar tejidos nerviosos, interviene en el crecimiento y manutención de los huesos, etc.), juega un papel importante en preservar la visión y prevenir algunos de sus problemas, puesto que genera los pigmentos imprescindibles para el funcionamiento de la retina. Su carencia es una de las principales causas de ceguera.
Otro tanto puede observarse en la inclusión de carotenoides en otras frutas y hortalizas que no los poseen (intervienen en la coloración), que, además de preservar la visión, también ayudan a la prevención contra el cáncer, los problemas cardíacos y, al ser antioxidantes, protegen a los organismos de los radicales libres y, por lo tanto, del envejecimiento prematuro. Usualmente, son los responsables de los colores amarillo, rojo y anaranjado en el reino vegetal y de muchos en el animal (salmón rosado, por ejemplo).
La modificación genética de algunos granos permite incorporar ácido docosahexanoico, un ácido graso tipo omega-3 solamente disponible a través de los peces, que nuestro cuerpo es incapaz de sintetizar. Resulta vital en el desarrollo del cerebro y de la visión, así como ayuda a disminuir el riesgo coronario, la diabetes de tipo 2, el Alzheimer y el asma. Al incluirse en vegetales, se aumenta su disponibilidad, permitiendo acceder a un mayor número de personas a sus beneficios.
En otros casos, se incrementa el valor de algunos nutrientes presentes en tomates, sorgo, maíz y otros y/o se agregan componentes vitamínicos que mejoran la calidad de alimentación y redundan en un mejora del estado sanitario.
La mayor parte de estos desarrollos se halla en etapa de investigación, aunque algunos de ellos (el mayor poder proteico del maíz para la alimentación de ganado, por ejemplo) se emplean cotidianamente.
Por otro lado, la utilización de transgénicos resistentes a plagas, malas condiciones climáticas, pobreza del suelo y otras condiciones adversas se implementa desde hace algunas décadas, sobre todo en soja, trigo y maíz, permitiendo una mayor productividad.
Los defensores a ultranza de las asociaciones transgénicas aseguran que en el corto plazo la utilización de estas técnicas en la alimentación serán capaces de terminar o, al menos, disminuir el flagelo de la desnutrición (cerca de 900 millones de personas en el mundo la padecen), una de las principales causas de discapacidad y muerte prematura.
En materia de salud, los logros y las posibilidades resultan impactantes.
Las técnicas aplicadas a la investigación del ADN permiten un diagnóstico mucho más preciso de la presencia de enfermedades infecciosas, genéticas y hereditarias.
A través de la secuenciación del ADN, esto es, el orden en que se hallan los nucleótidos A, C, G y T, mediante técnicas depuradas y aparatos se detectan con rapidez y un alto índice de seguridad alteraciones en el ordenamiento y en la composición de estos elementos que forman los ácidos nucleicos (ADN y ARN). Así, es posible establecer la existencia de mutaciones genéticas, el diagnóstico de enfermedades o de infecciones, entre otras aplicaciones prácticas que incluyen la detección de elementos patógenos en alimentos, su utilización para establecer la paternidad y otros usos forenses y en el campo de la investigación de la evolución de las especies.
Otra técnica útil en el diagnóstico es la de PCR (reacción en cadena de la polimerasa), que sirve para amplificar un fragmento de ADN. Al replicarse a gran escala, resulta mucho más fácil identificar con una muy alta probabilidad virus o bacterias causantes de una enfermedad, identificar personas (cadáveres) o hacer investigación científica sobre el ADN amplificado.
Estas y otras técnicas (de base inmunológica fundadas en la reacción antígeno-cuerpo, técnica ELISA, citometría de flujo, inmunofluorescencia, etc.) permiten realizar estudios incruentos para anticiparse a los posibles problemas genéticos (análisis parentales) o para su detección temprana, lo que hace, en muchas ocasiones, que se puedan tomar medidas terapéuticas hasta en los tiempos de gestación, mejorando las expectativas a futuro.
Por otro lado, se ha detectado que los antibióticos tradicionales, algunos de los cuales llevan largo tiempo de uso (penicilina, por ejemplo), generan cepas resistentes entre los microorganismos, lo que lleva a que pierdan efectividad.
La Biotecnología permite que en la actualidad se estén desarrollando otros nuevos y, al mismo tiempo, mejorar la producción de los ya existentes. Ello se realiza introduciendo mayor cantidad de genes que provocan la proliferación de enzimas y hacen más productivos los cultivos. También transferirlas a otros microorganismos de crecimiento más acelerado, como la Escherichia Coli, presente en el intestino, la mayor parte de cuyas variedades son beneficiosas y solamente unas pocas pueden producir enfermedades riesgosas.
También en el terreno de las vacunas y los fármacos las aplicaciones biotecnológicas aportan nuevas perspectivas.
En ese sentido, las vacunas obtenidas de proteínas recombinantes, en lugar de inocular el elemento patógeno atenuado, permite que el propio cuerpo humano se inmunice ante él. Esto se logra introduciendo las enzimas que activan un determinado gen (el que provoca la inmunidad deseada) en el organismo, que se combina con el resto y provoca la indemnidad ante determinados agentes patógenos.
Respecto de los fármacos, los cultivos se realizan en tres sistemas: bacterias, levaduras y en células de mamíferos (solo en laboratorio) por medio de biorreactores o fermentadores industriales, aunque se está experimentando con animales completos y plantas, lo que permitirá una producción mayor y a menor costo. Existe ya una experiencia positiva en la producción de la hormona del crecimiento humano a través de la primera vaca transgénica, realizada en Argentina, cuya leche porta dichas hormonas.
Entre los que se producen a partir de los tres sistemas, el caso más destacado es la utilización de E. Coli para la producción de insulina, pero también se obtienen por este procedimiento anticoagulantes, hormonas de diversa clase, anticuerpos, etc.
Otro de los campos que más expectativas (y algunos logros) presenta la Biotecnología es en el tratamiento de enfermedades y discapacidades.
Entre las esperanzas que despierta está la posibilidad de prevenir y revertir las deficiencias genéticas. En ese sentido, se prevé que en un futuro más o menos próximo se puedan solucionar trisomías, monosomías y otros problemas genéticos.
Mientras ello ocurre, existen diversas áreas en las que se ha avanzado mucho más.
La terapia génica se encuentra en un estado experimental. Con ella se busca reemplazar aquellos genes anormales por otros normales, la reparación de estos últimos o alterar su expresión.
Para ello se utilizan moléculas de ADN recombinante, es decir, aquellas que no portan el defecto para que se combinen con los genes defectuosos, sustituyéndolos o alterándolos de manera de alcanzar la cura o, al menos, importantes mejoras.
Hasta la fecha, se experimenta con seres humanos con riesgos para su vida, a quienes los tratamientos corrientes no aportan solución. 
La terapia con células madre es otra de las técnicas, tal vez la más resonante en los últimos tiempos. Ella se basa en que existen células indiferenciadas en el ser humano (esto es, que no tienen una función específica, como, por ejemplo, las epiteliales, las neuronas, etc.), capaces de adaptarse a la función que el organismo requiera.
Para ello, las investigaciones se orientan a hacerlas crecer en el laboratorio y guiarlas hacia aquellas del tipo deseado, para luego insertarlas en el organismo con el fin de sustituir a las que presentan patología. Al menos en teoría, ello supone que son una fuente renovable de células y tejidos que permitiría tratar muchísimas enfermedades de todo tipo.
Otra rama de la Biotecnología es la fundada en la Nanotecnología, basada en la manipulación molecular y de estructuras a una escala realmente muy pequeña (la milésima parte de un milímetro).
La experimentación en Nanomedicina se orienta a la aplicación o bombardeo de distintas sustancias o partículas en las zonas afectadas por alguna patología. Por ejemplo, respecto del cáncer, se utilizan nanoproyectiles que atacan solamente a las células neoplásicas.
También se desarrollan investigaciones para que algunos medicamentos puedan llegar con precisión y en cantidades más concentradas adonde más se necesita. Ello permitirá, entre otras ventajas, mayor rapidez en la producción de efectos positivos y una sensible disminución en los efectos secundarios que causan muchos medicamentos actualmente al viajar por todo el organismo.
En ese sentido, los tratamientos hoy día se basan en formulaciones genéricas, que si bien tienen en cuenta algunas características de los pacientes (edad, peso, historia clínica, antecedentes familiares, etc.), hacen más foco en la patología que en quien la sufre. Así, las prescripciones farmacológicas para tal o cual enfermedad abarcan un universo enorme de personas. La Biotecnología puede aportar que a esos datos característicos se sumen estudios genéticos fieles que permitan un tratamiento personalizado para cada individuo, lo que redundará en una mayor eficacia en el tratamiento y la dramática disminución de los efectos no deseados en el suministro de medicamentos.

Pero...
Si bien las prácticas asociadas a la Biotecnología ganan cada vez más terreno en la consideración científica, al mismo tiempo generan cierto recelo.
Uno de los aspectos más criticados es el de los cultivos transgénicos. Además de los problemas denunciados de los pesticidas asociados a ellos (que atentan contra la biodiversidad al destruir plantas autóctonas y animales donde se implementan y el riesgo de envenenamiento directo en su aspiración por seres humanos, la contaminación de las aguas, las deforestaciones, etc.), existe incertidumbre sobre las posibles modificaciones genéticas que su incorporación a los organismos (incluidas las personas) puede conllevar en el largo plazo. Esos genes extraños podrían producir (de hecho, lo hacen en cultivos más o menos cercanos) combinaciones indeseadas, que tendrían la capacidad no querida de ser fuente de mutaciones genéticas a futuro, no solo en vegetales, sino también en animales. La ingesta de esos productos alterados directamente o la de ganado alimentado con ellos, se argumenta, es factible que produzca alteraciones relativamente menores (alergias, por ejemplo) o mayores (enfermedades, discapacidad y hasta muerte).
Esta preocupación se extiende a los cambios ambientales que la generalización de estas prácticas puede producir.
Por otro lado, se teme que tanto las actuales técnicas diagnósticas aunadas a la posibilidad de modificar genéticamente organismos impliquen un riesgo no solamente respecto de la diversidad referida al entorno natural (ya bastante castigada), sino que también abarque al ser humano.
La Biotecnología aplicada a las personas implica la necesidad de definir una serie de cuestiones éticas, principalmente, la disyuntiva que se plantea respecto del mayor grado de certeza sobre la discapacidad grave de un neonato sobre si llevar el embarazo a término o no.
En este sentido, se ha planteado en España (pero también en otros países) que la disminución de los casos de Síndrome de Down se ha producido porque la confiabilidad de los diagnósticos prenatales ha llevado al incremento de las prácticas abortivas.
Las técnicas de fertilización asistida que implican la producción de un cierto número de embriones (pueden llegar a diez o más) para luego insertar en el útero el más viable ha generado polémicas sobre qué hacer con los descartados, al tiempo que reaviva las viejas cuestiones eugenésicas, ante la posibilidad a futuro de poder “programar” las características de un niño por venir, eliminando las formas “indeseadas” de aleatoriedad genética, aun cuando ellas no vayan a producir discapacidad o enfermedades en la persona, sino por mero gusto estético o funcional, como en “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley.
Y otro tanto ocurre con la clonación, la más espectacular de las derivaciones de la Biotecnología, que hasta ahora ha producido animales idénticos, pero que amenaza desde hace tiempo con extenderse a la réplica de seres humanos.
También está latente la malversación de los conocimientos de esta disciplina, los que pueden utilizarse (como de hecho se han usado) para generar daño, como las armas biológicas, que se han empleado en distintos escenarios bélicos (en la guerra entre China y Japón por este último, en Corea y Vietnam, etc.) o que implican un riesgo por las deficiencias en su almacenamiento, que han provocado muertes entre la población circundante a sus depósitos (ex URSS en 1979).

Para terminar
Más allá de las consideraciones éticas, morales y hasta religiosas, atendibles y a considerar, la Biotecnología abre toda una gama de posibilidades respecto de las enfermedades y la discapacidad.
En un tiempo no muy lejano, enfermedades genéticas, autoinmunes, hereditarias y de todo tipo muy posiblemente no solamente serán detectables en forma temprana, lo que de por sí resultaría un logro importante, sino que es factible que puedan prevenirse y hasta revertirse muchos de los estados mórbidos hoy en día irreversibles.
Sobre la mala utilización de estas herramientas, es un problema que las trasciende, puesto que está en la naturaleza misma de algunos hombres desvirtuar las buenas intenciones. De todas maneras, es necesario bregar por la aplicación correcta de estas tecnologías que prometen dar un salto cualitativo respecto de la calidad de la vida humana.

Ronaldo Pellegrini

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